Lo que te faltó decir es que desde mediados de los setenta los conservas ganan 90 a 10... (Y eso sin contar el segundo y tercer cordón de Liverpool...)
Y te regalo el segundo y tercer cordón de Nuñez, donde mora Sri Luis Alberto, "the master"...

He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz.Quienes expusieron sus cerebros al Cielo, bajo Él y vieron ángeles mahometanos tambaleándose en los techos de apartamentos iluminados.Quienes pasaron por las universidades con ojos radiantes y frescos alucinando con Arkansas y la tragedia luminosa de Blake entre los estudiantes de la guerra.Quienes fueron expulsados de las academias por locos por publicar odas obscenas en las ventanas del cráneo.Quienes se encogieron sin afeitar y en ropa interior, quemando su dinero en papeleras y escuchando el Terror a través de las paredes.Quienes se jodieron sus pelos púbicos al volver de Laredo con un cinturón de marihuana para New York.Quienes comieron fuego en hoteles coloreados o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o purgaron sus torsos noche tras noche con sueños, con drogas, con pesadillas despiertas, alcohol y verga y bolas infinitas, ceguera incomparable; calles de nubes vibrantes y relámpagos en la mente saltando hacia los polos de Canadá y Paterson, iluminando todas las palabras inmóviles del Tiempo, sólidos peyotes de los vestíbulos, amaneceres en el cementerio del árbol verde, ebriedad del vino en los tejados, puestos municipales el neon estridente luces del tráfico parpadeantes, vibraciones del sol, la luna y los árboles en los bulliciosos crepúsculos de invierno de Brooklyn, estrepitosos tarros de basura y una regia clase de iluminación de la mente.Quienes se encadenaron a sí mismos a los subterráneos para el viaje infinito desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de las ruedas y niños empujándolos hacia salidas exploradas estremecidas y desiertos golpeados de cerebros absolutamente secos de esplendor en la melancólica luz del Zoo.La versión de Woodstock y una reciente
Michael Lang todavia recuerda lo que fue, hace cuarenta años, planear y organizar el festival más icónico de la historia del rock. Como cuenta en sus nuevas memorias, The Road to Woodstock: From the Man Behind the Legendary Festival, Lang, que ahora tiene 64, se encontró con un curioso y evasivo Bob Dylan (que finalmente no tocó), le rogó a Richie Havens que abriera los tres días y le pagó 100 dólares por semana a una mujer para que prendiera incienso en las oficinas de la organización. Lang también recuerda cómo las tensiones fueron creciendo entre él y sus socios (Joel Rosenman, John Roberts y Artie Kornfeld) y cómo discutió con los representantes de Jimi Hendrix, que le pidieron 30 mil dólares, el cachet más caro del festival. ¿Y el medio kilo de cocaína que fue donado al equipo técnico la primera mañana? Sí, Lang lo recuerda. "No, eso no fue filmado", dice ahora, riendo.
Michael Lang, uno de los promotores del concierto de Woodstock de 1969, tuvo que abandonar los planes de organizar un evento especial para celebrar el 40º aniversario del mítico festival musical al no encontrar fondos para el homenaje. “No hay dinero, no hay patrocinadores”, explicó Lang, productor y manager musical de Nueva York, cuya idea era organizar un gran concierto gratuito en Prospect Park, en Brooklyn, a mediados de agosto. Al no reunir el dinero necesario, Lang pensó aplazar el evento a septiembre, para que coincidiese con la Cumbre del Clima, que tendrá lugar en Nueva York a partir del 20 de ese mes, y con la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pero, a falta de patrocinadores que cubriesen los 10.000.000 de dólares que hacían falta, y en tiempos de crisis, también tuvo que abandonar esta segunda idea. Mas info aquíJIMI HENDRIX PLAYING CURTIS MAYFIELD'S 'SOMETIMES I WONDER'. THIS SUPER RARE COVER SONG WAS PLAYED AT NEWPORT POP FESTIVAL ON 22/06/69
"Cerca de la consola de sonido había un tipo con una fimadora super 8. Mientras Jenniffer iba por hamburguesas, le pedí prestada la cámara y filmé esto"
El siguiente video contiene imágenes y sonidos que pueden herir la lisergia de los espectadores. Chicos, no hagan esto en sus casas, podrían salirse de la Matrix.
GUUUUUAAAAAUUUU !!!!!