
“Existen dos tipos de fascistas: los amateurs y los profesionales. Unos son los tacheros con el cerebro lavado por Radio 10, que votan a Macri y a los quince días se arrepienten y se la pasan puteándolo. Los otros, como en este caso, son los que estudiaron en la Sorbona. No sé cuáles son los más peligrosos, pero es la obligación de los artistas y de los que amamos la libertad combatirlos y, en este caso puntual, tratar de que Abel no nos haga pasar las de Caín”.